Muchos médicos residentes o médicos, cuando han pasado ya los primeros años de la residencia o ya sois adjuntos, aspiráis a tener vivienda propia y muchos harán lo que sea para perseguir este sueño. Si es tu caso y no quieres que todo termine en una pesadilla, es importante que hagas bien tus cuentas para que la que esté hipotecada sea la vivienda y no tu vida. En otras palabras, que tengas claro cómo elegir tu hipoteca y negociarla con el banco. 

Si medicosresidentes.es ya ha establecido una colaboración con una de las academias TOP de España como es AMIR (así como otras colaboraciones que tenemos en proceso), también lo hemos hecho en el ámbito de las finanzas para que os puedan hacer un análisis detallado y personalizado si eres médico o médico residente y quieres comprar una casa. Esta colaboración os facilitará y os ayudará a elegir la mejor hipoteca, con el correspondiente ahorro de intereses que conlleva. Estaréis en manos de expertos hipotecarios. Esta empresa tiene acuerdos con diversas entidades financieras y pueden ayudaros a optimizar costes. El nombre del colaborador-> asesoriahipotecaria.es

Como sabéis, la compra de la vivienda es la mayor adquisición que harás en toda tu vida y merece la pena acertar en cómo realizarla. Piensa que con sólo pagar un punto porcentual menos de interés estarás ahorrando lo que de otra forma te costaría años lograr a base de muchos esfuerzos.

Tened en cuenta que sois un perfil deseado entre las entidades financieras y por tanto, mayor capacidad de negociación tendréis. No os dejéis llevar por el banco de toda la vida, sino que comparad las mejores ofertas y elegid quien os prestará el dinero que necesitáis para vuestra casa.

El error más común que cometen los médicos residentes o los médicos a la hora de elegir hipoteca es fijarse en lo que pagarán cada mes y no lo que pagarán en total. Toman como referencia la cuota mensual de la hipoteca y dejan de lado lo más importante, el total de intereses a pagar.

Por ejemplo, la diferencia entre pagar 700 euros al mes de hipoteca por una vivienda de 224.000 euros a pagar 750 euros se traduce en 18.600 euros más sólo en concepto de intereses totales. Pero los intereses son sólo una de las las cosas que debes valorar al buscar financiación para comprar casa.

Para no hipotecarte la vida, estas son las cuatro cosas en las que debes concentrarte para escoger la mejor hipoteca para ti:

INDICE

  • 1 Conseguir el menor tipo de interés anual
  • 2 Negociar las comisiones
  • 3 Estudiar los productos asociados
  • 4 Consigue más de una oferta
  • 5 Ir más allá de la banca tradicional

Conseguir el menor tipo de interés anual

La diferencia entre pagar un 2% o pagar un 2,5% puede ser enorme. Siguiendo con el ejemplo anterior, para un préstamo de 224.000 euros en el primer caso pagarías 101.440 euros en intereses y en el segundo 130.720 euros.

Asimismo, calculad bien si elegiréis un tipo de interés variable y fijo, lo que supone y todas las casuísticas. Tened en cuenta que muchos medicos o medicos residentes piensan que eligiendo un tipo (variable o fijo) ya no podrán cambiarlo nunca, y eso no es correcto con el cambio de la nueva ley hipotecaria que se produjo hace unos años. De ahí lo importante que es conocer bien la ley e ir con asesores independientes expertos (las personas que trabajan en bancos, no son independientes, trabajan para su banco).

Asimismo, elegid bien entre TIR y TAE pues no es lo mismo.

Negociar las comisiones

Todos los préstamos incluyen una serie de comisiones y las hipotecas no son una excepción. Estas son las que pagarás al financiar tu casa y las que podrás negociar. ¡Ojo! muchas veces el banco dice que te va a cobrar x%, cuando en realidad lo marca la ley, no os hacen un favor (aunque sí lo vendan como un favor personal porque sois premium…o eso dicen).

  • Comisión de apertura y de estudio.
  • Comisión por desistimiento parcial o total.
  • Comisión por subrogación.
  • Otras comisiones de interés.

Es importante que conozcas y negocies bien las comisiones, especialmente la de subrogación y la de amortización anticipada.

Estudiar los productos asociados

Para conceder la hipoteca, la mayoría de entidades te pedirán tener por lo menos una cuenta corriente y la nómina domiciliada. A partir de ahí, las exigencias pueden incluir desde contratar un seguro de vida ligado al préstamo hasta tener con ellos el seguro de hogar pasando por firmar un plan de pensiones o un fondo de inversión.

Estos productos servirán para abaratar el coste total de la hipoteca del médico o médico residente, pero también suponen un gasto oculto que debes estudiar. Pide las condiciones de cada uno de los productos y evalúa sus comisiones, costes y lo que aportan o dejan de aportar.

El coste de estos productos asociados al préstamo es clave para elegir tu hipoteca. Y es que es habitual que el coste de estos productos se ‘coma’ el ahorro en el tipo de interés que pagas.

Consejo: negocia tu hipoteca bien. Es decir, al banco le interesará siempre que firmes productos financieros con ellos para abaratar tu tipo de interés, pero no es obligatorio por ley hacerlo. Repetimos, no es obligatorio por ley (esto también lo cambiaron en la nueva ley hipotecaria). Eso sí, jugad bien las cartas y si os interesara, el primer año podéis contratar los productos X financieros para obtener el dinero y luego podéis cancelarlos y contratarlos por fuera.

Os recomendamos asesoraros bien.

Consigue más de una oferta

Una hipoteca es una negociación. Eso es lo primero que debes tener claro al buscar un préstamo para vivienda. En este sentido, el banco no te está haciendo ningún favor al concederte la hipoteca, está haciendo un negocio.

Por eso mismo, lo primero que debes hacer es desterrar esa mentalidad de que el banco te ayuda. A partir de ahí, como con cualquier otra negociación, la mejor forma de mejorar las condiciones es teniendo opciones. Es decir, contar con algún as en la mano. Cuando se trata de elegir tu hipoteca, esos ases son ofertas reales de varias entidades. Te sorprenderías de lo flexibles que pueden llegar a ser las entidades cuando hay competencia. Lógicamente, todas las entidades tienen límites que no pueden superar. Sin embargo, estos límites son más lejanos cuando estás negociando en lugar de rogando que te den la hipoteca.

Conclusiones:

Poneros en manos de expertos, sea quien sea, pero que sean expertos. La hipoteca es la decisión más importante o una de las mas importantes a nivel económico que tomaremos y consideramos que el diagnóstico debe ser lo mejor posible para dar el mejor tratamiento posible, al igual que nosotros hacemos con los pacientes. Dejar esta decisión en manos de gente inexperta, es como autodiagnosticarse (llevado a la jerga médica). Buscad a los mejores.

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